Cursor.

martes, 12 de diciembre de 2017

¿Música? ¡Música!

Hooooooooooooooooooooooola polluelos! ¿Cómo va todo? Yo acá, con 36 grados y al borde de la muerte. Pero por suerte estoy de vacaciones, y el calor no es tan fatal cuando podés estar en tu casa. Anyway, vayamos a lo que nos concierne: ¡música! Para ir agregandole al blog más cosas además de lo literario, decidí hablar un poco de música, que es una de mis grandes pasiones pero que mencioné creo que... nunca en mi blog. Ja. Así que, como es un lío hablar de TODAS mis bandas y artistas favoritxs, vamos a hacer un recuento de lo que no pude parar de escuchar este año según spotify.

Spinetta: empecemos con uno de los amores de mi vida, Luis Alberto Spinetta. Para los que no estén familiarizados con él, les resumo en que es uno de los artistas más influyentes de la música argentina. Es el 1, les juro. El mejor de todos los mejores, no sólo increíble músico sino que tremendo compositor. Chau lo amo. Si nunca escucharon nada suyo, les recomiendo empezar o por su disco solista Pelusion of Milk o Artaud de su banda Pescado Rabioso.




Oasis: AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA. Spotify la tiene re clara y sabe que esta banda fue mi top artist del año porque, bueno,,,,,,, así son. Son mi top artist de toda la vida. Si nunca los escucharon no sé qué hacen con sus vidas (?) pero les recomiendo que empiecen por (What's The Story) Morning Glory?, aunque el 95% de su música es buenísima. Los amo. Chau.



Sam Smith: creo que todo el mundo, en mayor o menor medida, está familiarizado con la música de este genio. Yo no era muy fan suya hasta este año que salió THE THRILL OF IT ALL, que se convirtió en uno de los mejores discos que escuché en mi vida. Seriamente, lo mejor que me pasó en este año fue que Sam sacase este disco. Por favor, escuchenlo. Yo al principio estaba medio recelosa porque tiene muchas canciones hablando de Dios y de su devoción por él y tenía miedo de que no terminasen de cerrarme siendo yo agnóstica, perooooooooooooooooooooo es apto para todo público cajshjaksh así que nada, escuchenlo porfi porque este tipo tiene una mega voz y unas mega canciones que no tienen desperdicio.

Lorde: con esta beba me pasó lo mismo que con Sam. No le di mucha bola hasta que sacó Melodrama, y tampoco iba a darle mucha bola ahí pero mi papá por algún motivo que aún desconozco me regaló su disco y ACÁ ESTAMOS. No pude parar de escucharlo. Todos los días era llegar a casa, ponerlo y empezar a bailar. La amo. Lorde, te amo. Amame.









Usted Señalemelo: esta banda la conocí en septiembre/octubre gracias a que alguien me la recomendó, y no sé cómo hacía para vivir antes de conocerlos. Su segundo disco no me gusta mucho, pero este (Usted señalemelo, su primer disco) es LO MÁS LINDO DE ESTA TIERRA. Les recomiendo que lo escuchen, o que empiecen por su canción Agua Marfil que es lo más suave y tierno y hermoso de esta tierra. (les recomiendo mucho esta banda si les gusta spinetta. nada que ver, pero me re dan esa vibra spinettosa)



Phoebe Bridgers: escuché su primer disco, Stranger in the Alps, realmente hace una semana pero lo recontra recomiendo para esos días en los que querés llorar o simplemente escuchar música tranquila pero que tiene un mensaje fuerte. Si conocen la banda Daughter y les gusta, puede ser que Phoebe también les cope. Son más o menos la misma onda.







Lo mejor es cortar la entrada acá, aunque me faltan PILA de artistas como Soda Stereo, The Velvet Underground, David Bowie, Arctic Monkeys, Adele, The Smiths, Dodie Clark, La Vela Puerca, etc etc etc etc etc. Pero bueno, quitando a Spinetta y Oasis, el resto son cuatro artistas que tuve la suerte de descubrir este año y estoy muy contenta de haberlo hecho.

¿Y ustedes? ¿Qué música escucharon este año? ¿Conocen alguno de los artistas o discos que les nombré? ¡Cuentenme!

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Reseña: The Upside of Unrequited - Becky Albertalli

Sinopsis:

Molly Peskin-Suso sabe todo sobre amores no correspondidos - pasó por eso veintiseis veces. Se enamora fuerte y seguido, pero siempre en secreto. Porque no importa cuantas veces su melliza, Cassie, le diga que "se haga mujer", Molly no puede soportar la idea del rechazo. Así que es cuidadosa. Las chicas gordas siempre tienen que ser cuidadosas.

Pero luego una chica hermosa irrumpe en la orbita de Cassie y, por primera vez, su cínica melliza es un lío amoroso. Mientras tanto, Molly no está al borde de morir de soledad - aunque en realidad sí. Por suerte, la nueva novia de Cassie viene con un mejor amigo lindo y hipster. Will es gracioso y coquetea demasiado con Molly; perfecto material de enamoramiento. Y si Molly puede ganarselo, va a obtener su primer beso y conseguirá recuperar a su hermana.

Hay solo un problema: su compañero de trabajo, Reid. Es un chico tímido y super fan de Tolkien con un pase excluivo a la Ren Faire, así que no hay posibilidad de que Molly se enamore de él... ¿verdad?

Opinión personal:

"E incluso si le gusto, no creo que le guste desnuda. Odio siquiera estar pensando en eso. Odio odiar mi cuerpo. En realidad, ni siquiera odio mi cuerpo. Sólo me preocupa que todo el resto del mundo lo haga. Porque las chicas gordas no consiguen novios, y definitivamente no tienen sexo. No en las peliculas -no realmente- a menos que se supone que sea una broma. Y yo no quiero ser una broma."

Un día te despertás y tenés diecisiete años. Un día te despertás y sos una chica de diecisiete años que sabe que todo eso que vio en la tele no es real, que sabe que las fotos de las modelos están editadas, que sabe que las películas no representan lo que realmente va a pasarte en la vida (pero saberlo no quiere decir que puedas aplicarlo a tu vida. Saberlo no quiere decir que ya no llores a la noche). Un día te despertás y nunca nadie te lo dijo, pero tenés que saber que aunque todas tus amigas tengan novias y novios y novies y personas que las amen y vos no tengas NADA, nada de eso que te prometieron toda la vida los programas que veías con diez años, no quiere decir que valgas menos. Un día tenés que darte cuenta de que con diecisiete años todo es el comienzo o el final del mundo, y que sos una exagerada, y que deberías saber que el amor romántico no lo es todo en la vida. Y que tenés millones de años por delante, millones de personas, millones de corazones para robarte y millones de segundos en los que el tuyo va a sufrir ruptura tras ruptura. Deberías saber que tener diecisiete años y nunca haber estado con alguien mientras que pareciese que todo el mundo sí no es el fin del mundo.

Pero, para algunas personas, lo es.

Y una de esas personas es Molly. Molly, la "gorda", la que tiene una melliza hermosa y preciosa y graciosa y perfecta que consigue acostarse con quince pibas distintas por segundo. Molly, la de los veinticinco amores, la que ve belleza en todo el mundo pero aparentemente nadie en ella. Molly, nuestra hermosa y tan pero tan real protagonista que nos da Becky Albertalli en su nuevo libro The Upside of Unrequited. (Si alguien leyó Simon vs The Homo Sapiens Agenda, sepan que este es una especie de spin-off de Simon? Bah. O sea. No, pero sí, porque Molly es la prima de uno de los personajes de Simon, y muchos de los personajes de Simon aparecen acá).

La cosa va más o menos así: Molly tiene diecisiete años, y con ellos carga algo así como 25 amores fallidos (o fallidos para ella, que nunca se atrevió a declarar ninguno de ellos), unas hermosas y felices madres -Nadine y Patty- que recién ahora pueden casarse porque se legalizó el matrimonio igualitario en Estados Unidos (<3 <3 <3 <3 <3) y una melliza hermosa y desenvuelta que está perdidamente enamorada de su nueva novia. Y Molly está cansada de ser la hermana fea, de ser la única en su grupo de amigas (Olivia -su mejor amiga que tiene un novio desde que nació más o menos-, Abby -su prima que acaba de mudarse y ya tiene novio- y Cassie -su melliza-) que nunca besó a alguien; pero Molly también está cansada de esto de crecer, de haber sido culo y calzón con Cassie durante años y ahora tener que aceptar el hecho de que no van a poder estar pegadas para siempre. Que su melliza va a tener una vida, va a conocer a otra gente, va a priorizar a otra gente sobre su hermana, y que Molly debería hacerlo también. 

arte de siminiblocker.tumblr.com
Siento que tal vez para mucha gente esta idea ya está bastante explotada, todo el tema de "la persona que se siente fea y todos a su alrededor son hermosxs y se sienten una basura y que nadie va a quererlxs jamás", PERO creo que yo lo disfruté a su manera porque es la primera vez que leo un libro así. O la primera vez que termino un libro así. Y acá va mi crítica; en mi opinión, el mensaje hubiese sido mucho más fuerte si Molly hubiese entendido que no es necesario estar con alguien para quererte. Que no necesitás la validación romántica de otra persona para saber que valés el mundo entero. No sé, un poco antes de la mitad del libro empecé a cruzar los dedos porque esto fuese así, por favor mundo dejame tener esto pero no. Y si bien el romance fue una cosa super tierna, siento que tuvo demasiada importancia para lo poco desarrollado que estuvo ? No sé. Cosas mías.

"Y ese es el tema. A veces caigo en este lugar raro donde me preocupa exactamente eso. No le dije a nadie esto -ni a mis madres, ni a Cassie- pero eso es lo que más me asusta. No importar. Existir en un mundo donde a nadie le importa quién soy."

Básicamente, si bien me encantó la idea del libro -y ya sé que no es muy original pero bueno- siento que le faltó algo más. Como ese gustito a este libro en particular, ESA COSA que lo define, que lo hace único y especial. Lloré como una tarada, y me encariñé muchísimo con Molly, pero quizás es todo porque hice mucha proyección y vi muchísimas cosas mías en ella. Quizá, si no hubiese empatizado tanto, no hubiese disfrutado The Upsidedown of Unrequited tanto como lo hice. 

Y algo que vi que mencionan muchísimo en las reseñas de Goodreads es la diversidad que tiene el libro. ¡Y es verdad! Tenemos personajes pansexuales, bisexuales, lesbianas, gays, judíos, coreana-americana, muchos POC, protagonista con ansiedad (que, sidenote, me ENCANTA la forma en la que tratan la ansiedad de Molly???? Es como muy. No sé. Me perturba cuando tratan enfermedades mentales de las que claramente no saben nada, pero Becky lo hizo bastante bien.), y blablabla. A veces sentía que Albertalli tenía una lista al lado y cada vez que tiraba un término que sonaba "diverso" se marcaba con un tick y alguien la felicitaba. Pero bueno!!!!!!!!!!! Estuvo bien, ya no me quejo más.

EN RESUMEN, esta reseña es un lío pero la verdad lo que siento por The Upside of Unrequited ES un bolonqui. Me gustó, pero no me gustó. Linda idea de historia, desarrollada de una forma que yo no la hubiese desarrollado pero bueno yo no escribí el libro, a la que siento que le falta una pata. Y tal vez esté comparando mucho con Simon vs The Homo Sapiens Agenda, pero... no sé. Estuvo bien, me dejó pensando, triste y feliz al mismo tiempo. Siento que no es un libro que puedo recomendarle a todo el mundo? Lean a su propio riesgo de odiarlo o amarlo.

Le doy: 3/5 estrellas.

¿Y ustedes? ¿Conocían el libro? ¿Conocían a la autora? ¿Qué piensan de este tipo de novelas? Cueeeeeeeentenme!

dato: muchas veces en la reseña puse "the upsidedown" en vez de "the upside" porque mi cabeza sólo puede pensar en stranger things.

martes, 29 de agosto de 2017

Reseña: The Love Interest - Cate Dietrich

Sinopsis:


Hay una organización secreta que cultiva agentes adolescentes. Los agentes son llamados Intereses Amorosos porque acercarse a gente poderosa significa tener acceso a secretos valiosos.
Caden es un Nice: chico de al lado,  esculpido físicamente para alcanzar la perfección. Dylan es un Bad: grande, de alma oscura, que es peligrosamente hermoso. La chica por la que compiten es importante para la organización. ¿Elegirá ella al Nice o al Bad?
Ambos Caden y Dylan están viviendo en el mundo exterior por primera vez. Están bien entrenados; deben estarlo. El que no sea elegido, morirá.
Pero lo que los chicos no esperan son sentimientos fuera del entrenamiento. Sentimientos que podrían matarlos a ambos.




Opinión personal:


*escribí esta reseña hace como TRES MESES y nunca me acuerdo de publicarla. crack que sos flor*

Increíble idea + narración extraña + una trama mal desarrollada + desarrollo de personajes super mediocre = 1,5 estrellas.

Hago las cuentas mientras paso las hojas de The Love Interest, mi cara mostrando el mismo aburrimiento a lo largo de toda la novela. La empecé con todas las ganas, y a medida que iba bajando mi puntaje interno intentaba no desesperar y me prometía a mi misma que iba a mejorar. Que iba a ser un buen libro, que lo iba a disfrutar, que la forma de escribir de Cale Dietrich iba a mejorar repentinamente y nos iba a dar algo merecedor de un libro satisfactorio, de esos que los terminás y decís "¡qué bueno que lo leí!". Bueno, no. 

LIC (Love Interests' Company) es una empresa que se dedica a vender secretos. ¿Nunca te cuestionaste el origen de las revoluciones, las emboscadas, las caídas de los gobiernos, las misiones exitosas de los servicios de inteligencia, las guerras, etc? Todo tiene un mismo punto de partida: una compañía que se encarga de meterse en las vidas de las personas importantes, aprovechándose de nuestro lado emocional que decide confesarle todo a nuestros seres queridos, robarles sus secretos y venderselos al mundo. Suena extraño, ¿verdad? Es decir, ¿cómo logran infiltrarse espías en las vidas de personas importantes? ¿Cómo consiguen involucrarse, volverse necesarios, conseguir que confíen en ellos más que en cualquier otra persona del mundo? Fácil: llevan todas sus vidas entrenandose para este momento. Para el momento en el que serán elegidos como el interés amoroso de una futura-persona-importante y lograran, así, venderle a los más codiciosos todos sus secretos.

Así que tenemos a Caden. O, mejor dicho, a un chico LI sin nombre aún, que será asignado a Juliet, una futura genio, revolucionaria de la ciencia y la tecnología. Su tarea es enamorarla, lograr que jamás quiera separarse de él, que confiese todo lo que jamás se ha atrevido a decir, que le muestre todos sus inventos; pero en el camino conocerá a Dylan, el Bad Boy con el que está compitiendo por el corazón de Juliet. Pero el ganador no sólo se queda con el amor incondicional de la chica genio, sino con algo mucho más valioso: vida. El ganador logrará seguir con vida, sentir, crecer, cambiar, madurar, experimentar. El otro no tiene otro final más que la hoguera de LIC.

Caden está decidido a ganar, a vencer a Dyl y que muera si es necesario; pero, ¿qué pasa cuando sus sentimientos se dirigen hacia la persona equivocada? 

TLI promete una historia llena de pasión, acción, un romance desesperado, star-crossed lovers a lo Romeo y Julieta que dan sus vidas el uno por el otro. Esperaba leer sobre, no sé, el inmenso dolor que les oprimía el pecho cuando se daban cuenta de que estaban tan cerca y la distancia entre sus pieles los quemaba o algo así. NO SÉ. Pero en cambio recibí una novela con personajes aburridamente planos, mediocres, que de alguna manera que no termino de comprender logran arruinar un  mundo fascinante y retorcido que quedó en algo... meh. A ver, ¿no les llama exageradamente la atención que una empresa se encargue de asignarle intereses románticos a las personas importantes para robarse todos sus secretos y, así, tener todo el mundo controlado? Porque eso es algo super perturbador digno de aparecer en esos videos de teorías conspirativas que ves a las tres de la mañana (ah, sólo yo?) pero que de alguna forma Dietrich logra convertirlo en la cosa más irreal y poco creíble del mundo. La tarea de un escritor de ficción distópica es venderte el mundo distópico, no que estés todo el rato como "em. sí. no."!!!!!! Encima, la frutilla del postre (algo como un spoiler viene ahora. No sé si lo es realmente porque es el final más esperado del mundo, pero bueno, lean a su propio riesgo): cinco adolescentes logran destruir la compañía secreta más poderosa del mundo con siglos de antigüedad en media hora. Claro. Sí. Me imagino. (listo!! fin del spoiler).

Son las palabras de Caden las que nos guían a través de este mundo distópico; nos llevan desde su entrenamiento final en la LIC, hasta sus encuentros con Juliet, sus conversaciones con su coach de la compañía y su enamoramiento de Dylan. Su forma de narrar no es nada cerca de extraordinaria o divertida, sino que más bien se vuelve aburrida y soporífera gracias a su personalidad semejante a la de una galletita de agua sin sal. Es muy loco cómo te cuenta todo, porque encima te da un por qué al 99,9% de sus acciones. "Fui al baño porque tenía que hacer pis", "comí porque tenía hambre", "dormí porque tenía sueño", "hablé porque tenía algo que decir", "me reí porque era algo gracioso", "lloré porque estaba triste". Bueno, te felicito, supongo? Los diálogos son la cosa menos convincente del mundo. A una le confiesan algo de vida o muerte, super brutal, mueve pisos, cambia vidas, y reacciona como si le hubiesen dicho que estaba soleado. Y no, no es parte de su personalidad, no es que es re retorcida o que es un mecanismo de defensa para que nadie vea lo vulnerable que es realmente: son todos así. Igual de planos, igual de aburridos, igual de inverosímiles.

Me parte el alma decir todo esto porque tenía muchísimas ganas de amar este libro con todo mi corazón, encima me frustra sobremanera cuando alguien tiene una idea INCREÍBLE y hace estas cosas. Pero bueno, Tendré que seguir con mi vida. Así son las cosas a veces. 

Le doy: 1,5/5 estrellas.

¿Y ustedes? ¿Qué onda? ¿Lo leyeron? ¿Les gustó? ¿Qué les pareció? ¡Cuentenme!

lunes, 24 de julio de 2017

DDM: Reto de Goodreads

Ya sé que debería empezar esta entrada poniendo alguna excusa por desaparecer por una vida o pidiéndoles perdón por abandonarlos así como así. Pero no tengo ninguna excusa, ninguna nada, y lo único que puedo decir es que a veces las cosas que más nos gustan hacer se vuelven una tarea más, un poquito de estrés, un uy no llego… y cuando el simple hecho de abrir tu blog te genera una ansiedad de aquellas se considera, en mis libros, momento de dejarlo. Dejarlo no para siempre, obvio, pero sí descansar un poco hasta que realmente tengas ganas de retomarlo. Cosas que pasan.

Pero bueno. No estoy escribiendo esto para disculparme ni para tirarles excusas que a nadie le importan o que, si las leen, en dos minutos se las olvidaron y ni siquiera se van a acordar de en qué blog las leyeron. Así que hablemos de lo que nos concierne el día de hoy, y eso es… El reto literario de Goodreads.



Asumo que todos estamos familiarizados, de alguna u otra forma, a Goodreads y sus retos. ¡Pero! En caso de que no sea así, lo único que tienen que saber es que a principio de año vos podés decirle a GR que tu meta para los 365 días delante tuyo es leer X cantidad de libros. Así, a lo largo del año, vas a tener una hermosa barrita que va avanzando (o no) a medida que pasa el tiempo, diciéndote cuántos libros adelantado vas, o cuántos atrasados estás. Cuando empezás a “decaer”, Goodreads es super generoso (notese mi sarcasmo) y decide mandarte un mail avisándote lo atrás que vas con tu reto y ¿necesitás ayuda? (no. Estoy bien. Gracias.)

Cuestión que apenas me metí en el mundo Blogger y en Goodreads y blablablá me parecía una idea INCREÍBLE. Finalmente voy a poder mostrarle al mundo lo RÁPIDA QUE SOY y TODO LO QUE LEO y a fin de año voy a tener un cosito en algún rincón de mi pantalla que va a decir GANASTE EL RETO DE ESTE AÑO. MUY BIEN. SOS UNA GRAN LECTORA. SEGUÍ ASÍ.

Ja.

El tema es así: al principio amaba el reto de GR porque sentía que era algo que me super motivaba a leer. Pero pasó el tiempo, cambió mi forma de leer, cambiaron los libros que leía, y ya no eran todos libros que se leían en dos segundos o que podía perfectamente pasar de uno a otro sin problema. Comencé a leer libros más… no sé si complicados es la palabra, pero libros que requerían que me concentrase más, libros que yo me tomo mi tiempo de leer porque están tan hermosamente escritos que soy capaz de releer un millón de veces la misma frase. Y me empecé a sentir una inútil total, porque veía que todos avanzaban con sus retos, que se proponían leer 580 libros ese año y yo ya iba atrasada con el reto en MARZO. Leía mangas/cómics que tal vez no me llamaban la atención simplemente para meter diez libros de una y poder ver, nuevamente, el “you are on track!” o el “you are three books ahead of schedule!”. Cada libro se volvía un “tengo que terminarlo ya mismo porque sino voy a estar atrasada, y encima tengo que empezar este otro así me adelanto, y apenas lo termino tengo que marcarlo como leído porque sino me voy a atrasar y mirá si Goodreads…

¿Y mirá si Goodreads qué?

:)))))))
Entonces estos últimos dos años (2016 y 2017) lidié con el mismo problema. Pasé como tres meses sin poder leer nada. Cada mail que me llegaba era un recordatorio de “¡mirá cómo van tus amigos con el reto!” o “¿estás bien? ¿qué pasa? ¿por qué no lees?”, y eran una muestra de…. ¿de qué? ¿mi fracaso? ¿no poder funcionar bien bajo presión? Algo que pretendía ser divertido se volvió una tarea, un estrés, un algo que tengo que hacer porque me comprometí y bla. Bla. Bla. Más o menos lo mismo que decía arriba con mi blog. Leer es la pasión de mi vida, ya lo dije cien millones de veces, pero una tontería logra que, año tras año, llegue un momento en el que no lo disfrute porque no voy a llegar a completar el reto.

¡¿Y A QUIÉN LE IMPORTA ESE RETO?!

A mí ya no más. Y apenas termine de escribir esto, voy a entrar a GR y voy a ver cómo carajo lo desactivo. O como logro cambiar mi número de libros y me pongo para leer uno solo. Chau.

Veo que hay muchísima gente a la que el reto realmente los motiva a leer, o les sirve para intentar leer algunos años más otros menos, regularse, etcétera. Y me encanta que haya tanta gente a la que le venga bien ponerse estas metas. Pero en este tiempo que pasé fuera de las redes y todo fue un tiempo que me sirvió para conocerme un poquito más, y llegué a la conclusión de que esto no hacía más que enfermarme y desquiciarme un cacho más todos los días. Sé que no soy la única. Vi a varias personas comentar algo parecido el otro día, decían que nunca sufrían de tantos bajones literarios como cuando se anotaban al reto. Así que, por mi bien y mi disfrute de la literatura, decidí bajar quince cambios y medio y concentrarme en leer lo que yo quiera leer cuando yo quiera. ¿Y qué importa si leo diez libros y no cien? Calidad antes que cantidad, ¿no? Prefiero leer diez libros que realmente valen la pena a cincuenta que son todos dos/tres estrellas.

Y creo que eso es todo. Pero lo importante de un debate es ver todas las opiniones, así que me gustaría saber qué piensan ustedes acerca del reto. ¿A alguno de ustedes los ayuda? ¡Quiero que me cuenten cómo y por qué! Y, si hay algún otro loquito como yo, díganme qué piensan también.


Nos leemos! <3

domingo, 14 de mayo de 2017

Reseña: El fondo del cielo - Rodrigo Fresán

Sinopsis:

Dos jóvenes unidos por el amor a otros planetas y a una chica de poderosa belleza. Alguien que nos mira y que no puede dejar de mirarnos. Una novela legendaria. La nieve, las estrellas, y esa noche definitiva en la que todo termina para que así comience la historia secreta del universo. 


Bienvenidos al fin de los finales del mundo.











Opinión personal:


"(...) porque nosotros habíamos sido hijos de la Gran Depresión y nuestro amor por el futuro se debía a una ausencia absoluta de presente y no, como sucedió décadas después, a la presencia de un ahora que parecía invulnerable y eterno en su quietud y permanencia."

Hay cosas en la vida que no se pueden explicar. Como cuando me preguntan por qué me tardó algo así como un mes terminar un libro de 250 páginas, un libro que debería haber terminado (algo tan obvio para todos los que me lo dijeron) cinco minutos después de empezar. Pero no creo que lo que defina cuánto te toma leer algo sea la cantidad de páginas, sino más bien... bueno, no sé más bien qué, pero si hay algo de lo que estoy segura es de que estuve casi un mes leyendo El fondo del cielo por razones muy obvias para mí. Si hay algo que te fascina, algo raro que te atrapa no tanto porque la historia sea recontra única pero porque las palabras y la gramática que te envuelve es algo así como... magia es más que obvio que vas a intentar evitar su resolución, alejarla de vos, impedirla impedirla impedirla hasta que ya te sea imposible hacerlo. Porque, como ella dijo, no soy tan fuerte ni tan poderosa como para impedirlo. Así que, al final del día, lo único que me queda por hacer es fingir que no me duele dejar atrás esta hermosa historia y aceptar que es lo mejor para todos. Que no podía pasarme toda la vida acá, en este enjambre de cosas y locuras y finales del mundo. 


“Los recuerdos son material sensible, volátil. Los recuerdos son partículas en constante y creciente alteración. Los recuerdos han hecho arder neuronas. Los recuerdos pueden hacer que lo olvides todo.” 

En esta novela de Rodrigo Fresán tal vez no importa tanto lo que pasa, sino lo que sienten los personajes, cómo te lo cuentan, cómo viven sus vidas (o sus muchas vidas, o esta vida, o estos finales que se amontonan y que se repiten una y otra vez sin terminarse realmente) o cómo dejan de hacerlo. Isaac Goldman comienza a contarnos sobre un pasado que quiere olvidar recordándolo, que tal vez no logra recordar por lo mucho que le duele pensar en que los dos "amores de su vida" (uno romántico y uno que va más allá del bien y del mal, un amor de hermanos no de sangre sino de puro y simple amor) ya no orbitan las mismas zonas que él. Así que cuenta su historia, o intenta hacerlo, en el proceso hablando sobre su amor por la ciencia ficción, sobre cómo quería escribir relatos sobre planetas lejanos y aliens que nos mataran a todos o que simplemente conviviesen y pudiesemos cruzarnoslos en el super. Habla sobre vaya uno a saber qué, pero más que nada sobre los otros mundos y sobre como el principio del final comenzó cuando cuatro (o seis) pares de ojos cayeron sobre los de ella y el mundo se llenó de cientos y millones de colores desconocidos. 


"Las grietas en el óleo, finas como cabellos (...) como pruebas incriminadoras para los estudiosos que intentarán explicarnos cómo fue que pudo suceder algo así sin que pudiésemos anticiparlo, como pistas condenatorias para los especialistas que ya llegan, ya están aquí, ya vendrán para mostrarnos todo aquello que siempre miramos pero nunca vimos."

Pero si hay algo que sí puedo impedir es spoilearle a todo el mundo El fondo del cielo, porque no hay forma de reseñarlo sin dejar escapar los detalles fundamentales que arruinarían la lectura y la intriga que surge desde la primera oración (que, ¿saben cuál es? Solita, en una hoja donde no hay nada más que estas palabras, la novela de Rodrigo Fresán comienza con un: Te encuentres donde te encuentres, cerca o lejos, si puedes leer esto que ahora escribo, por favor, recuerda, recuérdame, recuérdanos así.") y que te lleva a intentar averiguar todo cuanto antes. La verdad es que no sé muy bien en qué género encaja este hermoso libro, porque al final Rodrigo Fresán dice que esta no es una novela de ciencia-ficción, pero con ciencia-ficción. Así que no sé. Leanlo si quieren saber sobre los cientos de finales del fin del mundo y sobre el amor que te arrastra como un tsunami hasta, adivinaste, otro fin del mundo.



"Y uno y otro me aman tanto, al mismo tiempo, con un mismo amor, que hasta no les importaría que yo eligiese a uno o a otro, porque se sienten únicos y unidos, inseparables.
Uno empieza donde termina el otro para que ese otro no tenga ni principio ni final."


Eh. Hola? No sé qué es esto, la verdad. Supongo que un intento de reseña después de desaparecer por algo así como un mes en el que me pasé leyendo esto y, mágicamente, se volvió un libro imposible de reseñar. Bien ahí. Diez puntos para mí. Nada, hola de nuevo, la verdad ni yo estoy sorprendida de haberme ido como siempre hago. Ahora sí, nos vemos la próxima semana con (espero) una reseña de verdad!

Le doy: 5/5 estrellas. <3

¿Conocían el libro, o a Rodrigo Fresán, o algo como esto? ¿Les interesa? ¿No? Uno de los motivos por el que lo leí es porque estaba empeñada en leer más literatura argentina así que si están en una situación parecida los incito a darle una oportunidad. Ahora me voy, que estoy con más mocos que toda la gente del mundo junta y creo que no me está llegando suficiente oxígeno al cerebro.

Nos leemos!!

domingo, 16 de abril de 2017

Offtopic: series que estoy viendo

Hooooooola! No sé si habrán notado que tengo ganas de que en el blog se hablen de otras cosas además de sólo libros; si bien dejé bastante claro en la entrada anterior que la literatura es la pasión de mi vida, pero tampoco es lo único que hago. Soy super fan de las series y las películas, así que eso es algo que quiero empezar a compartir acá también. Así que, para la entrada de hoy, vengo a hablarles un poco de las series que estoy viendo actualmente y/o esperando por las próximas temporadas.

Actualmente viendo:


  • Star Wars: The Clone Wars
La serie se situa entre los eventos de Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones y Star Wars Episodio III: La Venganza de los Sith, y cubre el mismo marco temporal de la serie Star Wars: Las Guerras Clon de 2003 y el resto de historias contadas en el Proyecto multimedia Guerras ClonLa serie enfatiza en los diversos conflictos entre la República Galáctica y la Confederación de Sistemas Independientes, que son manipulados por el Canciller Supremo Palpatine como Darth Sidious, quien planea convertir al caballero Jedi Anakin Skywalker en su siguiente aprendiz Sith.
Por si alguien todavía tenía alguna duda, soy la fan #1 de star wars. Y hace un mes, cuando logré que mi mejor amigo viese, finalmente, todas las películas, decidimos ver juntos esta serie. Si bien hay capítulos que son bastante embolantes, la mayoría están muuuuuy buenos y te hacen pasar un super buen rato. (PD: lloro mucho cada vez que veo a Anakin y Obi-wan chauuuuuu)

  • Voltron: Legendary Defender
En esta serie nueva, cinco héroes improbables y sus robóticos leones voladores se unen para formar al poderoso Voltron con la intención de salvar la galaxia.

JURO QUE TENGO DIECISEIS Y NO SIETE. Voltron: Legendary Defender es un reboot de la serie original de 1984, producida por DreamWorks y Netflix. Si bien sólo vi el primer capítulo (tal vez para cuando lean esto ya terminé todo, quién sabe) por ahora me va encantando porque los personajes son super divertidos y veo que va a tener una historia muy interesante y original. Es de esas series que vería cuando estoy muy cansada y quiero descansar un rato/bajar un cambio. Me está encantando por ahora! Se las recomiendo.




  • House of Cards
House of Cards es una serie dramática original de Netflix que sigue al político del partido demócrata Francis Underwood (Kevin Spacey) en sus intentos por alcanzar un alto puesto en la esfera política de Washington. Underwood es el coordinador de la mayoría de la cámara de representantes en el Congreso y la personificación de la ambición e idiosincrasia estadounidense. Como experto político, hombre carismático y estratega sin escrúpulos, Francis y su igualmente ambiciosa esposa Claire (Robin Wright) no dudarán en manipular y mentir para escalar puestos y cumplir sus objetivos.

Hace ya añares que quería ver esta serie, y el otro día hablando con mi papá decidimos ponernos a verla y está muuuuuuuuy buena. Me encantan las series llenas de estrategias y manipulación, cómo podemos ver que la gente ambiciosa por poder haría cualquier cosa por conseguirlo. A veces da un poco de miedo, pero no porque pase algo malo sino porque te da escalofríos pensar que hay cosas de estas que pasan realmente. Pero bueno; también, altamente recomendable si les gustan las series que los hagan pensar y les den un pantallazo de cómo es (por lo menos en Estados Unidos) realmente la vida política.

  • Grace and Frankie
Grace, una retirada magnate de los cosméticos, y Frankie, una hippie que trabaja como profesora de arte, descubren que sus esposos, Robert y Sol, exitosos abogados de divorcios, llevan 20 años involucrados en una relación el uno con el otro cuando ambos lo anuncian para irse a vivir juntos. Ahora la vida de estas mujeres de armas tomar se pondrá patas arriba, y para sorpresa de ambas, se verán obligadas a vivir juntas y apoyarse mutuamente para poder continuar con el siguiente capítulo de sus vidas y desccubrir una nueva definición de la palabra "familia".

Y ahora una comedia! Si bien sólo vi el primer capítulo, tengo planeado seguirla viendo toda porque me hizo llorar de la risa. Por lo que me dijo mi mamá, hay algunos momentos en los que deja de ser jaja para ser llorar llorar, pero bueno. Igualmente quiero seguirla. La verdad no tengo mucho para decir, pero si alguien ya la vio y quiere decirme qué onda estaría encantada.




Esperando (muriendo) por las próximas temporadas:

  • Stranger Things
La historia narra la súbita desaparición de un niño en esta ciudad durante la década de los 80, hecho que destapa los extraños sucesos que tienen lugar en la zona, producto de una serie de experimentos que realiza el gobierno. Además, en la ciudad aparecen fuerzas sobrenaturales inquietantes y una niña muy perturbadora.

¿Queda alguien en el mundo que no haya visto Stranger Things? Lo dudo. Si vos, leyendo ahora, no la viste, te recomiendo que la veas YA MISMO porque es lo MEJOOOOOOOOOOR. Suspenso, amistad, cosas sobrenaturales... todo lo bueno! en! una! sola! serie! Así que si no vieron la primera temporada les recomiendo que lo hagan ahora mismo antes de que salga la segunda! (tienen tiempo porque falta hasta el 31 de octubre... ja :))))) así que chau)



  • Versailles
Tras pasar por una infancia conflictiva y humillante, el monarca Luis XIV  se revela a sus 28 años como un estratega político fuera de lo común. Con el fin de someter a la nobleza e imponer definitivamente su poder absoluto, el déspota rey ordena la construcción de Versalles y lo concibe como una jaula de oro para mantener a los nobles bajo su control, distanciándose de ellos al tiempo que les entretiene con caprichos y distracciones. Mientras tanto, mantiene una relación con su cuñada Ana, esposa de su hermano Felipe I.

EXTRAÑO DEMASIADO ESTA SERIE Y QUIERO QUE VUELVA YA MISMO. Es muuuuuuuy buena y, como dije antes, soy super fan de la gente ambiciosa de poder que manipula y es super super estratega. Lo mejor que hay (bueno, no. Para verlos en una pantalla sí, pero mantenganlos lejos de mí pls.) 



  • Merlí
El profesor de filosofía Merlí Bergeron (Francesc Orella) escoge un grupo de alumnos de bachillerato para convertirlos en los peripatéticos del siglo XXI. Como si tratara de un nuevo Aristóteles, Merlí les enseñará a cuestionar las cosas y a reflexionar. Pero, por su carácter irónico e irritante, despierta antipatías en el instituto, porque no todos los profesores están dispuestos a aguantar sus manías. Ni tampoco su hijo, el alumno más difícil que ha tenido jamás y con el que intentará mejorar su relación. 

Me maratonée esta serie en dos días, y la verdad es que me encantó. Super super linda y original. Me encantó que en cada capítulo Merlí enseñase a un pensador que tenía que ver con los conflictos que se desarrollaban en ese capítulo. Espero ansiosa la segunda temporada, que por lo que sé ya salió en España pero no logré encontrarla con subtítulos en español (las desventajas de vivir en argentina y no saber catalán) así que espero a que Netflix active y la suba.




  • Yuri On Ice
La historia se centra en Yuuri Katsuki: Yuuri llevaba sobre sus hombros toda la presión por llevarse el premio para Japón en el Gran Prix Finale de patinaje sobre hielo, pero fue vapuleado en una vergonzosa derrota. Al volver a la región donde nació, Kyuushuu, sus sentimientos se debaten entre seguir patinando o retirarse, y al no poder encontrar una respuesta, decide recluirse en el nido familiar. Pero, de repente, el cinco veces ganador de la mayor competición mundial de patinaje, Viktor Nikiforov, se presenta ante él, acompañado de Yuri Plisetsky, un joven patinador artístico ruso que a pesar de su corta edad ha vencido en el hielo a muchos mayores que él. Viktor y los dos Yuris deciden embarcarse en un desafío y participar en un Gran Prix sin precedentes.

El año pasado tuve el placer de ver uno de los mejores animes que vi en mi vida y no sé qué están esperando para verlo. Chau.





sábado, 8 de abril de 2017

Floreana divaga, parte I.

A lo largo de mis dieciséis años y 217 días de vida, me encontré muchas veces con gente lanzándome la misma pregunta: “¿por qué te gusta tanto leer?” Lo gracioso es que nunca supe qué responder, y no sé si será por falta de palabras o simplemente por falta de tiempo para argumentar razonablemente de dónde, cómo y por qué surgió mi pasión por la literatura. Supongo que cuando vivís toda tu vida rodeada de libros termina siendo así. Si nacés en una casa donde hay más libros que espacio o donde un tomo de tu autor favorito es el regalo para cualquier acontecimiento especial (¿cumpliste años? Un libro. ¿Navidad? Otro. ¿Te sacaste un diez en esa materia que te cuesta tanto? ¡Entonces son diez libros para vos!) no hay chances de que uno de ellos no te acompañe a donde sea que vayas.

Supongo que todo empezó cuando me di cuenta de que mi vida sola no me bastaba. Que ser una nena nacida en Córdoba pero porteña de alma por el tiempo transcurrido en Buenos Aires no me llenaba del todo. Necesitaba algo más. Inquieta desde siempre, quería conocer otros mundos, otra gente, aprender cosas nuevas todos los días. Investigaba sobre lo que me rodeaba, sobre los animales y las plantas que encontraba en mi casa o veía en la tele, pero no era suficiente. Poco a poco descubrí que el mejor momento del día era ese ratito antes de dormir, cuando mi mamá (Alicia en el país de las maravillas) o mi papá (La vuelta al mundo en ochenta días) se aventuraban conmigo a mundos y realidades muy distintas a las mías. Esas frases que flotaban entre nosotros me llenaban más que cualquier otra cosa, quedaban dando vueltas en mi cabeza por días enteros en los que soñaba con poder hacer todo lo que estos maravillosos personajes hacían.

No me tomó mucho tiempo descubrir que yo también podía inventar esas historias que me volvían loca. Primero oralmente, pero poco a poco me animé a plasmarlas en hojas lisas y suaves, donde me convertía en bruja, princesa, hada o superheroína. Era todo lo que soñaba y más. Me convertí en la cuenta cuentos de mi familia por excelencia, inventando todo tipo de historias mientras tomaba con mi mamá el tren que nos dejaba en casa. Si bien los personajes no se llamaban “Floreana”, era claro que no eran nadie más que yo camuflada. Sentía (y todavía a veces siento) la necesidad de transmitir todo lo que me pasaba y todo lo que sentía mediante otros; estas historias se volvieron la clave no sólo para entender al mundo, sino para entenderme a mí. A veces leer lo que escribo es suficiente para darme cuenta de qué estoy sintiendo, de qué me pasa, de ordenar mis pensamientos y ver a dónde va a llevarme todo esto. La llave de mi cabeza estaba al alcance de una palabra, un pensamiento, una idea llena de colores y ganas de volar.


“Pero ¿por qué querés ser escritora?” Qué sé yo. ¿Por qué comés, por qué respirás, por qué dormís? Para vivir, para no enloquecer, para no sufrir. Porque es lo que tengo que hacer. Porque un día, con no más ni menos que siete años, decidí que las palabras eran lo que más felicidad podía traerme en la vida. Que quería compartirlas con el mundo entero, llenarlos a todos de historias que jamás pudiesen olvidar; que estas palabras que hoy me llenan siguiesen creciendo conmigo todos los días, cambiando y moldeándose mientras yo lo hacía, formando una escalera que me permitiese tocar el universo entero. Todavía me acuerdo de esa vez que se me dio por leer la biografía de un autor en la contratapa de un libro de Alfaguara, en el que decía que era “Licenciada en Letras de la UBA”. No entendí un comino de lo que era eso, sólo que esa persona era experta en letras, y que las letras son la llave a esas palabras que tanto amo. Así que dije listo, quiero estudiar esto. No me importa nada. Quiero leer y leer y leer y escribir y escribir y escribir hasta que no quede nada dentro de mí que pueda sacar y entregarle a los demás.

jueves, 30 de marzo de 2017

Reseña: Las vírgenes suicidas - Jeffrey Eugenides

Sinopsis:

En menos de un año y medio, las cinco hermanas Lisbon, adolescentes entre trece y diecisiete años, se suicidaron. 
Los jovencitos del barrio habían estado siempre fascinados por esas inalcanzables jóvenes en flor, y veinte años después, aquellos chicos ya en la frontera de la mediana edad, intentan desentrañar el enigma de aquellas lolitas muertas que siguen fascinándolos.










Opinión personal:

Terminé este libro en el barco volviendo de Uruguay. Las últimas páginas fueron leídas con miedo; ya triste de por sí me llenaba de temor que la novela no hiciese más que agravar la capa de tristeza que llevaba encima. Por suerte no fue el caso, aunque no "suerte" del lado literario sino del personal, porque si nos ponemos en los zapatos de la Floreana-lectora esta nada que me dejó Las vírgenes suicidas me puso más triste que si hubiese dejado algo más. Tristeza no por los hechos sino porque la emoción por leerlo me llenó de expectativas que no fueron alcanzadas ni un poquito. Esperaba quedar absolutamente maravillada, terminarlo y poder decir wow, el mejor libro que leí en mi vida. Wow, increíble, wow, no puedo pensar en otra cosa que no sea este libro. Pero no. Mi papá dormía en el asiento de al lado, así que me levanté con cuidado para no despertarlo. Abandoné mi libro y mi sueter en mi asiento para que no me lo ocuparan y me puse a pasear. Tuve que ir agarrada a las paredes, porque al ser una lancha que hacía muchos kilómetros en una hora se movía demasiado y la debilidad general de mi cuerpo por los acontecimientos vividos en un par de horas no me ayudaba a mantener el equilibrio deseado. Caminaba e intentaba pensar en Las vírgenes suicidas. Buscaba una explicación, una metáfora, un análisis que me hubiese salteado. ¿Lo había entendido? Tal vez ese era el problema. Quizás había algo entre líneas que había pasado por alto, una explicación mucho más profunda y poética que la que yo estaba captando. Porque lo que a mi me quedaba de la obra de Eugenides no era más que un "las hermanas Lisbon eran cosificadas y mistificadas por los chicos del barrio quienes no comprenden (y probablemente nunca lo harán) por qué se suicidaron." Fin. 230 páginas de eso una y otra y otra vez. 

Ojo! No me malinterpreten. No estoy diciendo que sea un mal libro, porque no lo es. La escritura de Jeffrey es muy buena y creo que eligió una forma original e increíble de narrar la historia de las hermanas Lisbon. Además este libro tiene partes bastante angustiantes gracias a que es más real que cualquier otra cosa. Es asombroso poder sentir la tristeza y la crueldad plasmadas en estas páginas, con una verosímilitud que asombra y motiva a seguir leyendo. Eso Eugenides lo hizo muuuuy bien y le doy su merecido aplauso. Pero hasta ahí llegamos. No encontré nada que me moviese, que me matase, que me hiciese llorar o emocionarme en absoluto. Mi cara era un completo "meh. ok." mientras leía.

“Lo que tenemos aquí es una soñadora. Alguien fuera de contacto con la realidad. Cuando saltó, probablemente pensó que volaría." 

La cosa va algo así: los chicos del barrio están absolutamente maravillados con las hermanas Lisbon (¡hermosas, rubias, tan femeninas! ¡¿qué secretos de mujeres esconderán en esa casa plagada de feminidad?! ¡wow! ¡cajas de tampones!), las pintan como unas diosas caídas del cielo, más cosas hermosas que personas y están obsesionados con descubrir cómo viven, qué hacen, qué sienten, qué piensan (hay un momento en el que un chico encuentra un tampón usado y se emociona!!!!!!! qué carajo!!!!!!!!!!!!). ¿Te intriga saber qué es lo que lleva a las hermanas Lisbon al suicidio? Sí. ¿Por qué la más pequeña, Cecilia, es la primera en dar el gran salto? ¿Qué sucede que casi dos años más tarde todas sus hermanas deciden seguirla? ¿Qué las lleva a todas al punto de inestabilidad total que hace que crean que esa es la única salida? No lo sabemos. Los chicos no lo saben. Quizá los padres sí. Las chicas murieron antes de confesarlo. Y tal vez este libro no es más que una crítica a los padres psicóticos, a la religión opresora, a los pueblos suburbanos en USA, a la deshumanización de las adolescentes, qué sé yo. Quizás quizás.

Así que sigo dando vueltas por el barco. Entro al freeshop y veo que sólo hay cosméticos. Los observo un rato y pienso en que a Mary Lisbon le hubiese encantado tener todo esto y que su madre no la hubiese dejado salir maquillada. O simplemente salir, ya que estamos. Casi me caigo y pienso en que es un alivio no vivir como las hermanas Lisbon - un alivio no ser ellas, encerradas, perdidas, solas solas solas solas sin poder ser como las otras chicas que las rodean. Pero no-tan-alivio saber que debe haber cientos de chicas que viven en esas condiciones, que sienten lo mismo que ellas debían haber sentido. Me siento un rato en el piso del barco, dejo que la gente me pase por encima y por primera vez siento algo por las hermanas Lisbon - pena, pena, pena. Pero ya está. No hay nada más que eso, así que me vuelvo a levantar, llego hasta mi asiento y me pongo a ver el partido que están pasando por la tele (creo que no conozco a ninguno de los dos equipos). Me olvido de los Lisbon por el resto del día, creo que no vuelvo a pensar en ellos hasta que me acuerdo de que tengo que hacer la reseña, y ahí es cuando veo que no me importaron en absoluto. Ni ellos, ni sus vecinos metiches, ni el grupo de acosadores asquerosos que se dieron cuenta realmente tarde de que las hermanas Lisbon eran personas, y no cosas para admirar de lejos. 

"Para la mayoría de las personas el suicidio viene a ser como una ruleta rusa. Hay una sola bala en el tambor. En el caso de las hermanas Lisbon, el arma estaba totalmente cargada. Una bala por presión familiar. Una bala por predisposición genética. Una bala por malestar histórico. Una bala por un impulso inevitable. Las otras dos balas son imposibles de nombrar, pero esto no quiere decir que las cámaras estuvieran vacías."

Y eso es todo. No hay nada más que decir. Sólo quería sacarme de encima este descontento y me-importa-una-mierda total que sentí con esta novela. Insisto! No es malo. Creo que no era mi momento para leerlo (lo leí después del libro más maravilloso que leí en mi vida), literaria y personalmente hablando. O quizás simplemente no es para mí. Voy a ver la película porque muchos dicen que les gustó más. Ya veremos.

Le doy: 2(,5 tal vez??)/5 estrellas.

¿Ustedes lo leyeron? ¿No? ¿les gustó? ¿no? ¿Quieren leerlo? ¿No? ¡Cuentenme!

Nos leemos!