Sinopsis:
El circo llega sin previo aviso. No hay anuncios que lo precedan. Simplemente está allí, cuando ayer no lo estaba. Dentro de las capas de lona a rayas negras y blancas es una experiencia completamente única, llena de asombros impresionantes. Lo llaman Le Cirque des Rêves, y sólo abre por la noche.Pero detrás de las escenas, una feroz competición está en marcha: un duelo entre dos jóvenes magos. Celia y Marco, que han sido entrenados desde la infancia expresamente para este fin por sus mercuriales instructores. Sin que ellos lo sepan, este es un juego en el que sólo uno puede quedar en pie, y el circo no es más que el escenario para una batalla extraordinaria de la imaginación y voluntad. A pesar de ellos mismos, Celia y Marco caen de cabeza al amor, un amor profundo, mágico, que hace que las luces parpadeen y la habitación se caliente cada vez que ellos se rozan.
Verdadero amor o no, el juego debe jugarse, y de él dependerá el destino de todos, desde el extraordinario elenco cirquense hasta los patrocinadores, colgados en la balanza, suspendidos precariamente como los atrevidos acróbatas sobre nuestras cabezas.
Opinión personal:
Tengo que contenerme para hacer la reseña lo mejor que pueda y no empezar a escribir en caps lo mucho que adoré el libro en el medio de esta.
Le Cirque des Rêves, el Circo de los Sueños, abre sólo de noche. Entrar en él es como estar en un sueño, en un universo paralelo. Hay magia en cada esquina. Una cosa es más fascinante que la otra. Es imposible no enamorarse de él, no querer volver cada vez que cruzás las puertas y te despedís. Algo te llama, te seduce, te obliga a quedarte.
Entrenados por distintos maestros y genios de la magia/ilusionismo/comoquieranllamarle que desean demostrar que su teoría es mejor, Marco y Celia deben enfrentarse en una dura competición, usando el circo como 'ring'. No deben lastimarse entre ellos, sabotearse, nada. Es más, ni siquiera saben contra quién están compitiendo. La competencia no tiene tiempo límite. El ganador es el que logra sobrevivir.
“I am tired of trying to hold things together that cannot be held. Trying to control what cannot be controlled. I am tired of denying myself what I want for fear of breaking things I cannot fix. They will break no matter what we do.”
Las descripciones generan un aura de misterio e intriga, que hacen al libro mil veces más maravilloso. La forma que tiene Morgenstern de describir al circo hasta al mínimo detalle, de mostrar el amor que tienen todos por él, no resulta forzada ni agobiante, sino que se vuelve algo contagioso; llegamos a amar al circo casi tanto como la gente que forma parte de él o los visitantes. Citando a USA Today: "El mundo exquisitamente creado por Morgenstern le dan a uno ganas de huir y unirse al circo."

Los personajes y las relaciones que hay entre ellos están creadas una mejor que la otra. Por ejemplo, lo que dice la sinopsis es también aplicable a la vida real, a los lectores: cuando Marco y Celia estaban en la misma habitación, o intercambiaban palabra o siquiera se miraban yo ya estaba hiperventilando y se me ponía la piel de gallina. (También puede ser un efecto secundario de que estoy loca de remate, pero finjamos que no es así.) Cuando Hector Bowen aparecía, padre y tutor de Celia, tenía que hacer un esfuerzo sobrehumano para contener mi ira y mi rencor, al igual que ella.
Ya que lo mencioné, voy a hablar un poco de él. Hector Bowen es un ser despreciable, cruel y egoísta. Sólo se preocupa por si mismo, por demostrarle a Alexander (tutor de Marco) que él es mejor, que sus ideas son mucho mas avanzadas y prácticas, a tal punto de arriesgar la vida de su propia hija con tal de lograrlo. Está tan obsesionado con la victoria que se cega y no sabe qué es lo que está haciendo, a cuánta gente llegó a dañar y destrozar por su actitud vil, por ser tan insistente con algo que es muy difícil probar.
Alexander, el hombre del traje gris o Mr. A.H-, es el tutor de Marco. Sabemos cosas sobre él, sobre su personalidad y forma de ser, pero es muy complicado expresarlo en palabras. Es un hombre frío, sin embargo, podemos ver que tiene sentimientos, por más que intente suprimirlos, o fingir que los perdió hace años. Tengo el presentimiento de que le debe de haber pasado algo tremendo, por la forma en la que intenta ocultar lo mucho que adora a sus alumnos.
“You think, as you walk away from Le Cirque des Rêves and into the creeping dawn, that you felt more awake within the confines of the circus.
You are no longer quite certain which side of the fence is the dream.”
Marco y Celia son una preciosidad. Me quedo sin adjetivos para calificar la belleza, pero su relación es eso. Simplemente bella. Mágica. Están unidos por algo aún más grande y poderoso que todos nosotros, es una conexión muy difícil de explicar.
Hay demasiados personajes como para hablar de cada uno en particular, pero sólo quiero agregar que los hermanos Murray (Poppet y Widget) y Bailey son un super trío de oro y me encantaron como amigos. Me encanta su final, la verdad es que quedé super satisfecha, y apenas apareció Bailey estaba esperando que algo como eso le sucediera. Feliiiz feliiz feliiz feliiiz.
La novela de Morgenstern no es para gente que quiere acción apenas la empieza. Tarda muchísimo en entrar en eso, ni siquiera sé si podríamos llamar a la acción 'acción'. Lo que sí hay en abundante cantidad es tensión, de esa que te hace aferrarte al libro como si se te fuese la vida en él y leer sin parar. Así que, si les aburren los libros lentos, entonces no creo que este sea para ustedes.
"“I made a wish on this tree years ago," Marco says.
"What did you wish for?" Bailey asks.
Marco leans forward and whispers in Bailey's ear. "I wished for her.”"
The Night Circus, en definitiva, es un libro mágico. Empezarlo es aceptar que vas a enamorarte de él completamente, y que va a ser muy difícil que no deje aunque sea una mínima marca en vos. Que no los frene la cantidad de páginas ni las descripciones... no les va a importar cuando lo lean.
Mi puntuación: 5/5 estrellas.
¿Y ustedes? ¿Qué opinan? ¿Lo conocen? ¿No? ¿Lo quieren leer? ¿No? ¿Lo leyeron? ¿Les gustó? ¿Les llama? ¡Quiero sabeeerr!
¡Nos leemos!
